Los 100 kilómetros lisos
Escrito por Ruth el lunes 24 agosto 2020
Los retos son lo nuestro está visto. En este punto ya habíamos tomado la decisión de poner fin a nuestra increíble etapa en Estados Unidos, lo que nos dejaba aproximadamente 3 semanas para llegar a Los Angeles de nuevo y tomar el vuelo hacia nuestro siguiente destino, Mexico. Ahora teníamos que decidir cómo íbamos a lograrlo y hasta donde pedalear sin arriesgarnos a perder el vuelo. Así pues con la expectativa de una ruta bastante ligera por la costa, nos pusimos como meta alcanzar el norte de California, donde se encuentran los Redwoods (bosque rojo), para lo que tendríamos que realizar mínimo 100 kilómetros al día. Con la mente puesta en el descanso que íbamos a tener después de este esfuerzo, no nos lo pensamos dos veces y terminamos alargando la meta hasta San Francisco, desde donde reservaríamos un tren que nos llevara hasta Los Angeles.
lunes 17 agosto 2020 - Falls Creek Campground (Camping): 100 km
Con la mirada puesta en lo que nos habían adelantado sería un lago digno de admirar, comenzamos a pedalear hasta bien entrada la mañana, eso sí, homenajeándonos esporádicamente con deliciosas moras que brotaban en todas direcciones a lo largo del camino. Sin mucho sufrimiento, gracias a un terreno relativamente plano, alcanzamos nuestro destino a media tarde, solo para encontrarnos con que no había espacio disponible para ciclistas/senderistas en el camping del lago... Como siempre que algo así ocurre, en seguida nos ponemos en modo resolución de problemas y buscamos las opciones más realistas alrededor. Fue entonces cuando hallamos un espacio donde preguntamos al encargado del camping si podíamos dormir allí y aceptó. Ya con un lugar donde pasar la noche podíamos relajarnos. La característica principal de este lago es que se encuentra en medio de un bosque tropical y hay mil maneras de disfrutarlo. Por ello Rob decidió hacer una pequeña caminata para experimentarlo de cerca, y yo opté por montar nuestra silla portátil y leer con los pies sumergidos en el cálido lago hasta bien entrada la tarde, ¡qué vida dan esos pequeños momentos para uno! Un rato después, cuando Rob volvió de su paseo, ¡trajo consigo noticias frescas! Acababa de conocer a un par de chicas haciendo cicloturismo y las invitó a compartir el camping con nosotros. Un rato después Hannah-Jo y Beth-Ann aparecieron con su mejor sonrisa y una botella de vino blanco, lo que no sabíamos es que éste iba a ser el comienzo de una gran amistad con nombre y apellidos, el Equipo de la Costa del Pacífico.
martes 18 agosto 2020 - Artic RV Park (Camping): 89 km
Nos levantamos con las pilas bien cargadas y con un plan digno del madrugón: ir a abrazar dos de los árboles más grandes y antiguos del parque. Aún a sabiendas de que debían de ser colosales, consiguieron impresionarnos con sus increíbles diámetros en los que se podían corroborar sus miles de años de vida y su especial energía, de la que dimos buena cuenta dándoles un gran achuchón. Pasamos el día pedaleando y recogiendo moras que nos ayudaban a endulzar el camino, hasta que conseguimos llegar a nuestro destino del día, un camping que proclamaba la aceptación de ciclistas. Mientras nos encontrábamos en la puerta de la oficina, que se encontraba cerrada, nos sorprendió otra pareja de ciclistas que pasaban por la carretera. Pensamos que se quedarían a dormir allí pero acababan de comenzar su viaje ese día y tenían ambiciones más grandes, ¡eran tan rápidos que parecíamos la parodia de la tortuga y la liebre! Finalmente encontramos el lugar para acampar y poco tiempo después aparecieron las chicas del día anterior. Pasamos otra velada compartiendo anécdotas y conociéndonos mejor. Al día siguiente Beth-Ann terminaba su aventura por lo que invitamos a Hannah Jo a unirse a nosotros para que estuviera más segura ¡lo que agradeció inmensamente!
miércoles 19 agosto 2020 - Wright's for Camping (Camping): 142 km
Ya era la segunda vez que nos poníamos de objetivo llegar a recorrer 100 millas en un día, ¡y casi, casi lo cumplimos! Pero no habíamos contado con los inconvenientes que surgirían de camino, que no nos permitieron completar el objetivo pero hicieron la aventura mucho más interesante, y al final, ¡de eso se trata! Primero nos encontramos con la pareja del día anterior, aunque podéis imaginaros lo breve de nuestro encuentro debido a su velocidad, seguido de otro chico que pasó como una bala a pesar de lo cargada que llevaba la bicicleta, nos hizo sentir espectadores de una versión ciclista de "Too fast too furious". Cuando estábamos a mitad del recorrido y con expectativas bastante motivadoras de conseguirlo, nos encontramos con un tramo de unos 10km cortado por el tráfico, donde nos obligaron a montar en un todoterreno para cruzar al otro lado... Pero para que engañarnos, ¡el descanso nos vino de maravilla y fue muy interesante hablar con los trabajadores del lugar! Justo al bajar del coche, paramos en una gasolinera a tomar un refresco y Rob me hizo probar una bebida que es muy popular aquí llamada Dr. Pepper. Yo pensaba que era otra marca de cola pero lo describiría como una mezcla entre cola y Red Bull. La verdad que no me llamó mucho la atención, pero estoy contenta de haberla probado. Hoy era además un día especial ¡ya que cambiábamos de estado!
Nos habían avisado de que para cruzar al estado de Oregon era necesario atravesar un puente que no era muy amigable para ciclistas, y sugerían realizar autostop para cruzarlo, pero como estamos en modo aventurero, nos animamos a recorrerlo en bicicleta. La verdad que aun era peor de lo que nos habíamos imaginado, un puente de unos 6,5km de longitud, de los cuales los últimos 2km son de una elevación monumental, y por supuesto, sin a penas arcén para recorrerlo. Además, había que añadir que esta zona es característica por recibir masas de niebla del pacífico que cubren todo a su paso e impiden la visibilidad, sin dejar de mencionar la cantidad de gaviotas que habitan debajo del puente y terminan sus días de vida en la carretera... Una vez nos introdujimos en el puente, todos estos factores se nos echaron encima y tenemos que agradecer a la pura física, ya que fue gracias a la adrenalina que nuestro cuerpo produjo que pudimos cruzar satisfactoriamente al otro lado. Eso sí, está sin duda alguna en el top 3 de carreteras más peligrosas que hemos pedaleado, sorteando niebla y muy desagradablemente pasando por encima de gaviotas atropelladas, y hasta una tabla de planchar, ¡qué narices hacía eso en medio de la carretera! Al otro lado del puente se encontraba Astoria, la primera ciudad de Oregon, muy conocida por ser el escenario de la famosa película americana "The Goonies", lanzada en 1985 y que se convirtió en una película de aventura familiar de referencia. Pasamos un rato identificando escenarios que nos resultaban familiares para después continuar la marcha. Terminamos en un pueblo de playa, Cannon Beach donde habíamos quedado en encontrarnos con Hannah Jo de nuevo. Al llegar después de un día bastante duro, no conseguíamos encontrar ningún camping con precios asequibles, ni a ella. Después de recargar energías en el supermercado, conseguimos contactar con ella y nos dirigimos a un camping donde pensábamos alojarnos durante las siguientes tres noches para reponernos y evitar la tormenta que se avecinaba.
jueves 20 agosto 2020 - Wright's for Camping (Camping): 0 km
Hoy era un día de relajación, pero nos perturbaba no tener claro como llegar hasta Los Angeles a tiempo para coger el avión que ya habíamos reservado para Mexico. Por ello pasamos buena parte de la mañana investigando las opciones. Finalmente decidimos meternos caña en las siguientes dos semanas y realizar, al menos, 100 kilómetros al día para alcanzar San Francisco y desde allí coger un tren hasta Los Angeles, lo que nos llevaría a terminar nuestra etapa en los EEUU. Hannah Jo recibió otra visita, su amiga Amanda, y con ambas pasamos una buena tarde.
viernes 21 agosto 2020 - Wright's for Camping (Camping): 0 km
La lluvia por fin llegó, con un incesable tintineo de gotas que nos obligaron a pasar el día dentro de la tienda. Por la noche cocinamos curry para todos y pasamos el rato jugando a las cartas. De repente apareció uno de los chicos que nos había adelantado unos días antes, un chico de Indonesia súper majo que se unió a nuestra improvisada fiesta. Dimos la bienvenida a la noche contando historias de miedo entre los árboles y con los chubasqueros puestos, poniéndole punto y final a este momento con la caída de una rama en medio del bosque, lo que casi nos robó varios latidos del corazón.
sábado 22 agosto 2020 - Pacific City Boat Launch (Acampada libre): 105 km
Ya tocaba volver a la carretera y todos nos pusimos las pilas a primera hora para comenzar, lo que imprevisiblemente ¡fue uno de los mejores días de todo el viaje! Rob y yo nos dirigimos hacia una roca gigante que se encontraba en la playa y era el principal reclamo turístico del pueblo, que había sido convertido en reserva marina y cuando la marea estaba baja se podían ver estrellas marinas en las rocas, además de diversas aves coronándola. Continuamos después el camino con la esperanza de llegar a comer a una fábrica de ostras muy famosa en el área y donde dimos buena cuenta de una selección de pescado fresco rebozado ¡que estaba para chuparse los dedos! Allí volvimos a encontrarnos los cuatro: Hannah Jo, Michael, Rob y yo, formando así la primera versión del equipo de la Costa Pacífica. Con un ambiente súper divertido nos dirigimos hacia el siguiente destino turístico, la fábrica de Tillamook, famosa en todo el país por sus quesos y por sus helados. Tristemente al llegar observamos una cola monumental que ni consideramos hacer, por lo que continuamos la marcha. Llegamos al final del día hasta otro pueblo de costa que nos habían comentado, pero después de buscar en todos los camping y parques no conseguimos encontrar un lugar donde pasar la noche, hasta que, desesperados, Rob avistó un parking donde la gente lanzaba los barcos al río, ¡y terminó siendo un lugar excepcional para acampar sin llamar mucho la atención! Probablemente esta iba a ser nuestra última noche juntos por lo que compramos unas cervezas locales y disfrutamos de una noche de risas observando de cuando en cuando el cielo repleto de estrellas.
domingo 23 agosto 2020 - McKinley's RV Park (Camping): 112 km
A la mañana siguiente, mientras recogíamos las tiendas, un par de señoras nos saludaron desde su jardín, y nos dieron el visto bueno por haber descubierto ese pequeño escondite para pasar la noche. Después de desayunar con vistas preciosas al río y de disfrutar del ajetreo de las aves entre la niebla, salimos del pueblo y disfrutamos de una ruta sin apenas tráfico y entre el bosque que nos cobijaba del sol entre sus árboles. Como intuíamos, terminamos separándonos de los chicos a lo largo de la tarde y Rob y yo comenzamos a buscar donde dormir esa noche. Nos encontramos con un lugar que parecía ideal, un campo de béisbol abandonado en medio de la ciudad. Pero claro, pronto descubrimos que más de uno lo había identificado y habían hecho de el su hogar permanente... por ello no tardamos ni 15 minutos en dirigirnos hacia un camping que había a las afueras y donde nos sentimos más seguros para conciliar el sueño.
| Name | Comment Time | Comment |
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| Bunny | 09/10/2020 03:07:22 GMT | Dead squashed seagulls don't sound all that special and probably smell even worse! Yet again you have meet up with some more amazing people along the way. That tree you gave a hug to Ruth was enormous, I haven't seen one so look big. As always take care, stay safe and well. Loads of love and hugs to you both. XX |
| Rob | 09/16/2020 23:27:18 GMT | Ruth's fallen in love with massive trees and I suspect you'll be seeing more tree hugging photos over the next 6 months! |