Lagunas, cráteres y tequila, mucho tequila
Escrito por Ruth el lunes 19 octubre 2020
Semana redonda donde hemos continuado con nuestro tour gastronómico y, además, lo hemos sazonado con bebidas típicas de la zona. También hemos hecho bastante turismo y gracias a la bicicleta, hemos conseguido ponerle nuestra esencia y llegar tanto a una laguna encantada como a lo alto de un volcán activo, con nuestro propio esfuerzo y a nuestra marcha. Aunque hemos terminado la semana sucumbiendo a un tour organizado para poder admirar el proceso de destilación del Tequila, en Tequila. Y bueno, gracias a ello hemos montado a un autobús con forma de barril ambientado con reggaeton, con el que hasta las abuelas de la plaza meneaban el esqueleto.
lunes 12 octubre 2020 - Santa María del Oro (Acampada libre): 43 km
Comenzábamos la jornada despidiéndonos de nuestro amigo Fidel, mientras él y su familia recogían las hojas caídas de los árboles durante la noche. Pusimos rumbo hacia Santa María del Oro, una pequeña localidad famosa por su laguna encantada. No estaba a mucha distancia y pudimos disfrutar del fresco de la montaña, eso sí, cuando llegamos nuestras tripas pedían comida desesperadamente. Poco después nos encontramos con un puestecito de un señor muy simpático, que nos sirvió una sopa de pescado llamada "Campechana", que básicamente consistía en una ensalada de gambas con un cucharón de sopa por encima, simple y buenísimo. De postre no pudimos resistirnos a tomarnos un cucurucho en la "Paletería", que es como llaman aquí a las heladerías y que nos supo a gloria. Aún quedaban unos kilómetros para llegar a la famosa laguna, pero seguíamos debatiendo internamente si valdría la pena la bajada de 400m que requería llegar hasta ella... Cuando parecía que no nos quedaba otra alternativa ya que la mayoría de campings estaban en al pie de ésta, nos encontramos con el mirador oficial, que tenía un restaurante allí mismo y donde decidimos descansar y tomarnos algo. Parecía ser que la comida típica de la laguna era un plato llamado "Chicharrón de pescado", pero desgraciadamente no podemos explicar en qué consiste, ya que por un malentendido, cuándo quisimos pedir nuestra orden ya habían cerrado la cocina... Finalmente, al ver que cerraban el restaurante tan pronto, como a las 5.30h de la tarde, nos animamos a preguntar si podríamos poner la tienda en un rincón de la terraza, ¡a lo que accedieron inmediatamente! Qué suerte la nuestra, terminamos durmiendo con las mejores vistas de la laguna y lo mejor, gratis ¡y sin tener que bajar y subir la cuesta!
martes 13 octubre 2020 - Hotel Juanito, Jala (Hotel): 50 km
El día anterior habíamos planeado intentar ver más cosas por el camino, y qué casualidad, que justo se avecinaba un volcán que era de los más famosos de México por su actividad y altura. Decidimos levantarnos pronto y dirigirnos hacia allá, y con suerte, subirlo a lo largo de la tarde "con la fresca". Lo que no esperábamos era semejante camino... sube y baja, sube y baja y nada de pequeñas cuestas, cuestas bastante importantes y con un calor que no facilitaba las cosas. Por esto terminamos realmente agotados y justo cuando llegamos al cruce donde empezaría la subida del volcán, 800m de desnivel desde ese punto, también nos dimos cuenta de que no nos quedaba apenas gasolina para cocinar y podríamos ir más tranquilos si consiguiéramos más. Metimos todas estas variables a una coctelera, y decidimos ir a pasar la noche al siguiente pueblo, a sólo 6km de distancia, recargar pilas y provisiones para subir al día siguiente al volcán. Nos dirigimos pues hacia Jala, parte del programa: "Pueblos Mágicos", donde por su cultura y tradición se consideran buenos representantes de la cultura mexicana. Son 121 pueblos en total los que tienen el placer de componer esta lista. Nada más entrar nos encontramos con el Hotel Juanito, donde por el módico precio de 14€ pudimos gozar de una habitación y darnos una ansiada ducha. Salimos a dar un paseo y comer, y fue entonces donde nos encontramos con la buena de Rosita y su familia, donde disfrutamos de unos platos deliciosos y mejor compañía. Más tarde, Miguel, primo de Rosita, nos acompañó a conocer a su mamá y a su abuela que estaban vendiendo unos postres deliciosos en un puesto en la esquina y, muy amablemente, nos invitaron a uno para probarlo. Constaba de un bowl de fruta fresca cortada y puesta sobre una cama de un dulce a base de leche condensada, ¡estaba riquísimo!
miércoles 14 octubre 2020 - Hotel Juanito, Jala (Hotel): 4 km
Con todo preparado para nuestra subida al volcán, amanecimos a las 5 de la mañana, para no perder ni un segundo de las horas de fresco. Aunque, poco después fuimos conscientes de que estaba lloviendo y ésto nos hizo replantearnos todo. No fue hasta las 9h que la lluvia cesó, y en ese momento decidimos posponer (de nuevo) la subida al día siguiente. Después de alguna llamada a familiares, nos fuimos a ver el pueblo. Llegamos a la plaza principal donde nos dio la bienvenida un señor que pertenecía a la sección de Turismo y nos ofreció una amplia y completa explicación sobre la historia, tradición y comidas típicas de Jala. También nos encontramos con un bonito pueblo colindante donde nos sorprendió una encantadora iglesia azul al pie de una colina cubierta de plantas tropicales. Además, fuimos a una panadería donde vendían dulces típicos, entre ellos un bizcocho llamado "Pan de Bodas" y unas rosquillas como de pan seco y azúcar glaseada por encima (en Caudete sería como los "Sequillos"), que aparentemente trajeron unos ovispos con la colonización y llevaban 5 generaciones consecutivas de familiares elaborándolos en la localidad de Jala.
jueves 15 octubre 2020 - Ceboruco, Jala (Acampada libre): 17 km
Hoy sí, ¡ya tocaba enfrentarnos al volcán! Nos levantamos de nuevo muy pronto y comenzamos, lo primero, a cruzar el pueblo adoquinado, ¡lo que nos llevó casi una hora de reloj! Cuando ya salimos, nos recibió la subida que desde ese punto se contabilizaba en 1km de desnivel continuo. El primer tercio estaba asfaltado y se subía con relativa facilidad, además de que las buenas de las nubes nos acompañaban y la sombra se agradecía muchísimo. El resto del camino era todo adoquinado con piedras y fue, por decirlo de alguna manera, desafiante pero satisfactorio. Con varias paradas necesarias para recobrar el aliento, también tuvimos el placer de conocer a un par de hombres que vivían en el camino y nos contaron sus planes de desarrollar un restaurante, tienda de artesanías e incluso cabañas para turistas. Todo suena genial para su futuro, pero la verdad que daba gusto verlo todo tan natural (veremos en unos años como evoluciona). Después de 5 horas de constante subida, alcanzamos nuestra meta, el primer cráter del Volcán Ceboruco y sus fumarolas. Además, no contábamos con los habitantes permanentes del lugar, unas vacas de lo más curiosas y simpáticas que no dejaban de rondarnos. Después de semejante esfuerzo, la calma nos sedujo y pasamos lo que quedaba de tarde leyendo a la sombra de los árboles y disfrutando de una brisa de lo más agradable.
viernes 16 octubre 2020 - Itxlán Del Río (Acampada libre): 33 km
Uno no está todos los días en un lugar tan único, por ello teníamos que aprovecharlo. Nos levantamos muy pronto y después de tomar un buen café, nos dirigimos a realizar una caminata para ver una serie de cráteres que coronaban la cima del Ceboruco. Fue una caminata de unas 3 horas, bastante ligera y donde disfrutamos de ver paisajes volcánicos con el sol del amanecer. A media mañana recogimos todo el campamento e iniciamos nuestro camino hacia Jala de nuevo, donde nos acercamos a comer al sitio de la familia de Rosita y pasamos la tarde platicando con ellos y tomando un buen tequila que nos prepararon. Por fin probamos el mole, ¡una salsa de chiles que estaba de rechupete! También tuvimos tiempo de arreglar un pinchazo mientras estábamos de sobremesa con la familia. Ya al final de la tarde, tomamos nuevo rumbo hacia unas ruinas en el pueblo de al lado, Itxlán del Río. De camino nos compramos unas bebidas y unos frijoles para cenar, y al llegar un policía nos recibió con los brazos abiertos, y pudimos acampar entre figuras expuestas en el jardín de este peculiar lugar.
sábado 17 octubre 2020 - Santo Tomás (Acampada libre): 26 km
Pasamos súper buena noche, escondidos y en un lugar muy tranquilo. Nos levantamos a desayunar y nuestro amigo Martín, el policía, nos abrió la puerta de "La Tumba de Tiro" para que pudiéramos entrar a verla. En la cultura "Tumbas de Tiro" vivían con lo indispensable y dirigían su esfuerzo a sus muertos, edificando moradas en la profundidad de la tierra. La cavidad estaba repleta de ofrendas fúnebres representadas en formas cerámicas y bellas figuras huecas y sólidas. En esta zona arqueológica conocida como Los Toriles también se encontraban unas pirámides circulares que tristemente se encontraban cerradas por la pandemia. Después de intentar ver un poco estas pirámides desde la valla, volvimos a la carretera, sin saber muy bien cuál sería nuestro destino final. Ésto dependía primordialmente de la orografía del terreno ya que teníamos unas cuestas importantes por delante. Estuvimos pedaleando hasta que llegamos a una parada de peaje con puestos de comida y sombra sobre las 10 de la mañana. Allí reconsideramos nuestras opciones. Justo después había una cuesta muy grande y la temperatura ya era bastante alta, por lo que decidimos pasar el día allí mismo y ya salir temprano de madrugada. Estuvimos haciendo un poco de todo, leyendo, jugando a las cartas y viendo como varios coches se saltaban el peaje siguiendo a los camiones que acababan de pagar, haciendo inmediatamente saltar la escandalosa alarma. Pero como dicen aquí, los mexicanos despiertan por la noche, así que fue justo al anochecer cuando empezamos a conocer a muchísima gente. Entre ellos un grupo de moteros majísimos, una familia que volvía de sus vacaciones, otra pareja de moteros que también habían hecho sus pinitos en bicicleta... Después de este chute de energía, nos fuimos detrás de los puestos de comida donde encontramos una esquinita para montar la tienda y pasamos la noche entre el, ya común, ruido ambiental de la autopista.
domingo 18 octubre 2020 - Hotel Colonial, Tequila (Hotel): 42 km
Comenzamos el domingo como se hace en México, con un buen menudo y qué mejor que en la menudería Don Miguel. Andamos unos kilómetros hasta que el hambre se apoderó de nosotros y paramos en el pueblo de Magdalena, donde después de ver la típica iglesia y plaza del lugar, nos dirigimos a la menudería. Aunque lo que más hubiéramos agradecido es una siesta después de semejante manjar, tocaba volver a la carretera para llegar hasta el famoso pueblo de Tequila, donde ésta bebida se elabora y tiene su origen. Cuando llegamos nos llevamos una sorpresa con la cantidad de gente que había en las calles y el tráfico, indescriptible. Hasta nos planteamos irnos de allí y pasar al siguiente destino, pero finalmente entramos al hotel que habíamos identificado anteriormente y nos relajamos, ya que gozaba de mucha tranquilidad y de una acogedora familia que nos hizo sentir como en casa. Nos dimos una buena ducha (que después de 4 días ya resultaba necesaria), y nos preparamos para el tour de la destilería de tequila que habíamos contratado. Nos habría gustado algo tranquilo, pero los tours estaban limitados por la pandemia y tuvimos que terminar haciendo la turistada al completo en un autobús con forma de barril ¡y con el reggaeton a tope! Aunque la verdad es que lo pasamos muy bien con nuestro guía Pancho López (para servirle). De hecho, casi nos lo perdemos, ya que justo en este pueblo cambiaba la hora ¡y nos dimos cuenta después de que nuestro tour hubiera salido! Menos mal que la familia del hotel era muy competente y en seguida nos ayudaron a cambiar la hora de la reserva... Pasamos la tarde aprendiendo sobre el origen del Tequila: su origen es éste pueblo, que así mismo recibe el nombre por el volcán donde se encuentra y que se llama Tequila; además tiene denominación de origen, por lo que todo el tequila del mundo tiene que producirse en México, específicamente en 5 estados alrededor de Jalisco. También aprendimos como se destilaba y que proviene de una planta (parecida al aloe vera) que se llama agave y la cual tarda unos 7 años en llegar a su punto óptimo de madurez. Por último la manera de consumirlo, ésta puede ser tradicionalmente en chupitos con limón y sal o en "cantaritos" que sería una mezcla como un cubata tomando el tequila de base, con limonada, zumo de limón y sal con chile en el borde, ¡una delicia! Y entra... ¡ay que ver lo bien que entra! La gracia de los cantaritos, es que son unos vasos típicos de barro (pintados y todo) y te los venden con la primera bebida y luego los vas rellenando, por lo que podéis imaginaros el pueblo entero con la gente paseando con sus cantaritos por la plaza. Terminamos el tour degustando un buen cantarito por un campo repleto de agaves. Despedimos el día con otro manjar, tacos de sesos y al pastor, ¡sabrosísimos! (aunque no para todos los gustos imagino...).
| Name | Comment Time | Comment |
|---|---|---|
| Bunny | 10/20/2020 21:03:40 GMT | You continue to meet wonderful people and see amazing things but the sesos I think I may have trouble trying. I can just see the Indiana Jones film scene!Loads of love and keep peddling. XX |
| Emrys | 10/21/2020 06:49:13 GMT | I can see that I would be a very skinny Mexican... |
| 10/23/2020 16:51:33 GMT | I’d just drink more and leave the ‘sesos’ to you. Rob and I have a small bottle of Tequila on the windowsill in our bathroom (we’ll open it if we run out of mouthwash ?), we were given it from a hotel we stayed in when we visited Mexico in 2006. Fabulous photos and descriptions. Keep safe, love to you both xx | |
| Siân | 10/24/2020 20:55:59 GMT | Sesos NO thankyou, tequila yes please! |
| Tom and Sue | 10/29/2020 20:58:02 GMT | You continue to amaze us with your adventures and "courage" to taste all the local delights. If given the choice, I'd take al pastor tacos over the sesos. You really must think about a book when you're safely back in Spain/England. We are enjoying your adventures vicariously. Keep safe and have fun! |
| Rob | 10/31/2020 02:42:05 GMT | Hi all! You'd love the sesos if you didn't know what you were eating, I feel we've both got cleaver since with all the brain food! Ba dom tss... |