Cerrando el círculo y abriendo un triángulo
Escrito por Ruth el lunes 7 septiembre 2020
Volvemos al comienzo, donde todo empezó 6 meses atrás, pero volvemos con los bolsillos llenos de anécdotas y completamente sobrepasados por la generosidad con la que hemos sido obsequiados todo este tiempo. Después de unas semanas bastante intensas, finalmente podemos comenzar a relajarnos, ya que la cercanía a nuestro destino es inminente.
lunes 31 agosto 2020 - Salt Point State Park (Camping): 135 km
Nos levantamos con energía, a sabiendas de que era el último empujón, ya que el final de esta etapa se aproximaba peligrosamente. Por ello decidimos ponernos un objetivo ambicioso, unido también a las escasas posibilidades de acampar que habían en el camino. Poco tiempo después de comenzar a pedalear, paramos en un McDonalds para tomarnos un café y hacer uso del wifi, seguido de una bonita ruta bordeando la fresca y nublada costa, donde hicimos una parada para ayudar a Hannah Jo a recoger piedras de cristal en una playa. ¡Una bonita forma de dar comienzo a la jornada! Aunque el hecho de que la ruta bordeé la costa pueda sonar bien, es cierto que las vistas son espectaculares, ¡pero a que coste! Lo resumiría como una tortura medieval, ya que el camino trata de innumerables subidas y bajadas, lo que se asemejaría al perfil de una ola, pero con desniveles muy intensos... Yo diría que solo en esta ruta, si sumamos todo el desnivel, ¡nos aproximaríamos a un equivalente del Everest! Esto dificultó tanto nuestro día que la noche se nos echó encima y aún estábamos a 30km de nuestro destino... Como buen equipo, creamos un plan de contingencia para minimizar el riesgo en la carretera, y después de varios intentos, decidimos parar a un lado de la carretera cada vez que un coche nos adelantaba. Con las pulsaciones a niveles desorbitados, conseguimos avanzar muchísimo más de lo que habríamos hecho en una ocasión normal, además de encontrarnos con personajes juguetones (o no tanto) de camino. Yo iba liderando al equipo, seguida de Hannah Jo y con Rob al final, cuando de repente, divisé a un animal negro paralizado en la carretera. Honestamente fui incapaz de identificar de que se trataba incluso cuando lo alcanzamos. Resultó ser una mofeta, no me sorprende mi ingenuidad, ¡lo más cerca que había estado de una era cuando veía la película de Bambi! Encima, el pobre animal pensaba que lo estábamos atacando y no hacía más que correr con la cola totalmente erizada en medio de la carretera. A lo que nuestra reacción fue seguirlo lentamente para intentar que se dirigiera a un lado de la carretera, pero de repente, se dio la vuelta y pensé que iba a saltar encima de nosotros, pero afortunadamente no lo hizo, y conseguimos que cambiara su dirección a una zona menos peligrosa. Finalmente, con la adrenalina por las nubes, llegamos al camping que se suponía nos recibiría con una zona para ciclistas/senderistas, pero no fue así, al llegar ésta se encontraba cerrada, por lo que nos dirigimos a otra zona del camping, donde vimos una reserva que no tenía pinta de tener huéspedes, y colocamos nuestras tiendas en un lado, con la esperanza de que los que la habían reservado originalmente no aparecieran...
martes 1 septiembre 2020 - Bodega Dunes Campground (Camping): 46 km
Amanecimos y no había rastro de nadie en el sitio que habíamos escogido, lo que nos evitó tener que dar explicaciones a nadie y, por supuesto, ahorrarnos la noche de camping. Aún no eramos conscientes de lo complicado que nos iba a resultar encontrar donde pasar la noche los siguientes días... Pero la verdad, nos preocupaba lo justo, ya que siempre se acaba encontrando un lugar. Volvimos al desafío de las subidas y bajadas, y en una de éstas, nos encontramos con un nuevo amigo, ¡Craig! Charlamos en lo alto de una cuesta mientras recuperábamos el aliento y prometimos encontrarnos más tarde en un camping que él había identificado. Hoy iba a ser nuestro último día con Hannah Jo pedaleando, ¡por lo que planeamos hacer una fiesta de despedida! Podéis imaginaros lo felices que nos hizo llegar a nuestro destino, con la esperanza de acampar tranquilamente e ir a comprar los ingredientes para hacer pizza y acompañarlos de unas bebidas, pero al llegar, nos dieron con la puerta en las narices afirmando que el lugar para ciclistas estaba cerrado por Covid... Nuestro gozo, en un pozo. Avanzamos pues hacia el pueblo y nos dirigimos hacia la oficina de turismo para que nos ayudaran, donde, después de pasar media hora hablando con el responsable, nos comunicó que iba a llamar a sus superiores para que nos permitieran dormir en el camping que nos habían negado minutos antes... Y sorprendentemente, ¡así fue! Sin perder ni un segundo, nos dirigimos al supermercado a recargar las alforjas con ingredientes para la fiesta y de vuelta al camping. Al llegar, nos encontramos con que Craig había llegado ya, además de un par de hermanas que estaban realizando la misma ruta que nosotros, todos sin saber que gracias a nuestra insistencia nos habían permitido acampar esa noche. Con los niveles de energía a tope, abrimos las botellas de vino y nos pusimos a cocinar nuestras especialidades, ¡tortilla española y pizza! Dando lugar a la espontaneidad de cada uno de los miembros que allí nos congregábamos.
miércoles 2 septiembre 2020 - Cynthia's House (Alojado): 59 km
Casi sin darnos cuenta, nos habíamos plantado en el último día de pedaleo de la primera parte del viaje, que aún fue más corta de lo previsto debido a los incendios que rodeaban el lugar y a una pequeña lesión. Con los ánimos a medio gas, nos lanzamos de nuevo a la insufrible subida y bajada que nos acechaba. Hannah Jo comenzó a tener un dolor permanente en la rodilla, lo que la obligó a aminorar el ritmo y, junto con la inminente cercanía de los incendios y el humo en el ambiente, decidimos buscar líneas de autobuses que nos acercaran hacia nuestro destino, San Francisco. Finalmente descubrimos que no podíamos ir los 3 en el mismo autobús, por lo que Rob y yo montamos en el primero y quedamos en esperar a Hannah Jo en la ciudad de San Rafael, al norte de San Francisco. Una vez allí, nos dirigimos a un parque donde nos acomodamos en una mesa de picnic y cocinamos la cena. Mientras Rob fue a una fuente a recoger agua, yo tuve el placer de conocer a Cynthia, una señora que con el atardecer paseaba a sus perros por el parque y, sin darnos cuenta, entablamos conversación. Después de un rato, nos estaba ofreciendo alojarnos en su casa a muy poca distancia de allí, a lo que terminamos sucumbiendo, ya que nuestra noche era bastante incierta. Ésta terminó siendo la mejor decisión que podríamos haber tomado, ya que fue súper interesante compartir tiempo con ella y con su amigo, Budd, al que cuidaba ya que se encontraba impedido por un problema en la vista. Pasamos la noche compartiendo anécdotas todos juntos después de una agradecida ducha, y durmiendo en una cómoda cama.
jueves 3 septiembre 2020 - Jack London Inn (Hotel): 15 km
Nos levantamos sin saber muy bien como sería nuestro día, pero fue mucho mucho mejor de lo que podíamos imaginar. La maravillosa de Cynthia nos preparó un súper desayuno que tomamos todos juntos en el jardín, seguido de una visita al mercado donde nos obsequió con una selección de dulces, yogures y ¡hasta un pollo para comer! Aun así, su generosidad no acababa ahí, ya que también nos ofrecieron llevarnos en coche hasta el Golden Gate de San Francisco y hacernos una ruta turística para apreciar las vistas de alrededor, ¡lo que disfrutamos enormemente, ya que era un lugar mágico! Finalmente y con mucha pena, nos despedimos de nuestros anfitriones y cruzamos el puente pedaleando. Eso sí, sorteando un par de escaleras donde tuvimos que sacar toda nuestra maña y fuerza para poder traspasar las bicis. Poco después nos encontrábamos al otro lado, donde buscamos un lugar con buenas vistas para dar cuenta del pollo con el que Cynthia nos había obsequiado. Aunque poco después, y para nuestra sorpresa, ¡nos encontramos de nuevo con Craig! Nos fuimos todos juntos a conocer un poco el puerto de la ciudad, y después de avistar alguna foca alrededor, nos dirigimos hacia el puerto para tomar el ferry que nos llevaría hasta Oakland, nuestro destino final donde teníamos que coger el tren a primera hora del día siguiente. Nada más llegar, Rob y yo nos dirigimos a una tienda donde compramos un par de cajas de bici para poder empacarlas en el avión al día siguiente, lo cual fue una pequeña odisea que gracias a las habilidades de equilibrio de Rob, conseguimos solventar exitosamente. Para llegar a la tienda había que cruzar un puente subterráneo que apenas disponía de espacio para andar, y el cual conseguimos cruzar en ambos trayectos, con y sin cajas. Justo después, Craig nos premió con unas cervezas y cena en un bar cerca de allí, donde, sin darnos cuenta, la noche se nos echó encima y terminamos todos compartiendo la habitación que Craig había reservado en un hotel cercano... con más cervezas y risas, que pusieron punto y final a otro de los mejores días del viaje.
viernes 4 septiembre 2020 - LAX Airport (Aeropuerto): 0 km
Gracias a la generosidad de Craig, nos encontrábamos muy cerca de la estación de tren, así que nos dimos una ducha rápida y, después de una sentida despedida de Hannah Jo, nos dirigimos hacia nuestro destino. Todo fue sobre ruedas, montamos al tren y pasamos un día tranquilo, dormitando para conseguir sobreponernos a los estragos de la noche anterior. 12 horas después llegamos a Los Angeles, donde finalmente cerrábamos el círculo del ecuador del viaje. Allí nos recibió mi amiga Alice, la sobrina de "mi madre au pair" en Bristol, que hacía una década que no veía. Mientras Rob preparaba las bicis en las cajas, nosotras tuvimos tiempo de ponernos al día con nuestras vidas, ¡lo cual fue súper emocionante! Finalmente tomamos el último autobús al aeropuerto, donde pasaríamos la noche de mala manera hasta que conseguimos preparar y facturar todo a primera hora de la mañana.
sábado 5 septiembre 2020 - Casita El Centenario (Airbnb): 0 km
Con el cuerpo un poco extraño después de tanto viaje y un sueño intermitente, nos encontrábamos en la cola para embarcar al avión. Fue entonces cuando nos dimos cuenta que necesitábamos pedir algo para comer, ya que no había previsión de hacer tal cosa hasta la noche. Me dirigí al puesto que se encontraba al lado de nosotros y allí anduve esperando a que prepararan nuestra comida, cuando apareció Rob todo acelerado, revelando que el vuelo iba a cerrar puertas inminentemente... y aunque inicialmente me resistí a dejar mi pedido atrás, no me quedó otra opción ya que eran o las hamburguesas, o el vuelo. Y, literalmente, fuimos los últimos en embarcar... pero sin comida y con $20 menos. Después de un vuelo relativamente corto hasta el sur de Baja California, al salir nos comunicaron que el autobús que pensábamos tomar no tenía espacio para las bicicletas, por lo que la única opción viable que nos quedaba era alquilar un coche. Después de intentar negociar con unos y con otros, nos dieron una oferta que era difícil de creer, pero que terminamos aceptando. Eso sí, al llegar a la oficina real, descubrimos que claramente, el precio final era más de lo que nos habían hecho creer. Ya agotados y sin mucha más opción, lo tomamos y comenzamos nuestro viaje en coche hasta un pueblo al lado de La Paz, que se encontraba a unas 3 horas. Por el camino nos encontramos muchas vacas que andaban felizmente por en medio de la carretera y a lo que había que estar muy atento. Cuando ya llegamos a la casita que habíamos alquilado, con un hambre descomunal, nos acercamos a una tienda pequeña que se divisaba en la esquina, pero pronto nos dimos cuenta de que no teníamos dinero en efectivo y ellos, claramente, no aceptaban tarjetas, ya que se trataba de una familia en su casa. Después de explicarles amablemente nuestra situación, aceptaron hacernos unos bocatas y darnos un poco de leche, que les pagaríamos sin falta al día siguiente. También tuvimos el placer de conocer a 3 perros de la zona, que tenían nombres tan divertidos como: ¡Lobo, Chocolate y Chorizo!
domingo 6 septiembre 2020 - Casita El Centenario (Airbnb): 0 km
Oficialmente nos encontrábamos en el comienzo de las vacaciones, de las vacaciones. Vamos a tomarnos un par de semanas para descansar y ponernos al día con muchos temas que hasta ahora hemos tenido aparcados. Pero no os preocupéis, al final de este descanso os haremos un resumen de nuestras primeras impresiones mejicanas, que de momento son todo alegría, positividad y colores, ¡muchos colores!
| Name | Comment Time | Comment |
|---|---|---|
| Sue and Rob | 09/11/2020 09:18:32 GMT | Good grief! You both really know how to pack in as much fun, danger, highs and lows and every imaginable terror good and bad - that an experience can have. I feel exhausted just reading about it. I'm delighted you visited San Francisco, it is a lovely city, and equally delighted you are finally at a temporary house you can call home for a while. I hope all the fixing and mending of your kit is successful. Enjoy your rest and recuperation. Love lots xxxxx |
| Siân | 09/11/2020 18:31:38 GMT | So glad you didn't get skunked! Your muscles must have muscles - enjoy your holiday xxx |
| Bunny | 09/12/2020 04:21:41 GMT | Well if that skunk had skunked you my god you would have known about it. When Emrys and I were in Canada in 1985 there was this disgusting stench and we were told it was a skunk that was about a mile away! Enjoy your holiday in the very colourful house and I look forward to hearing your relaxation adventures. Loads of love, stay safe and well. XX |
| Sue and Tom | 09/15/2020 01:15:45 GMT | You guys are amazing! You make the best of any given situation and find some very generous and helpful friends along the way. (Maybe it's your innocent smiles and charming personalities!) You have our admiration. We're glad you avoided the fires in California. You both must have a guardian angel looking out for you. Take care, relax, and enjoy Mexico. Continue to have the time of your lives and be safe. You have many friends who follow you. |
| Rob | 09/16/2020 23:35:50 GMT | Hi Sue and Rob, hope you're doing well. It was really nice to pass through San Francisco as an unexpected sight seeing trip. The house is lovely and we are pretty much fully kit repaired now although it's taken a week and a half to reach that point hehe |
| Rob | 09/16/2020 23:37:49 GMT | Mum and Siân, sounds like we got very lucky with the skunking, Ruth says that maybe it was a baby that didn't know it had it in him yet! Haha |
| Rob | 09/16/2020 23:41:21 GMT | Great to hear from you Sue and Tom ?. We think you might be right about the guardian angel; avoiding the fires, now in Mexico it seems businesses have just started opening back up and we're here for independence day! We hope you're doing well and are staying safe and healthly |
| Miguel | 09/22/2020 16:43:43 GMT | Qué semana más estresante, pufff.... Desde la mofeta hasta el vuelo sin hamburguesas, jejje Espero que las dos semanas de vacaciones, bien merecidas, hayan servido para que volváis a recargar las pilas de vuestras piernas. Os queremos, bssss |